| Entre las señas de identidad de los pueblos
llaniscos, aún de los más pequeños, está el haber conservado sus fiestas
tradicionales, que se celebran a lo largo de todo el año y sobre todo
durante el verano. En ellas se pueden contemplar distintos ritos
ancestrales: plantación de
la “joguera” (tronco de un gran árbol), ofrecimiento del “ramu”
(composición floral con panes) acompañado de cánticos, bailes
tradicionales entre los que sobresale el antiquísimo “pericote”,
enrame de las fuentes, quema de las “bruxas”, etc. |